Loading...
Educar en la infancia

¡STOP AL  BULLYING ESCOLAR

Seguro que a muchos de vosotros os ha pasado que al ver noticias de acoso escolar, habéis pensado: “Esto solo ocurre  en ciertas ciudades o en ciertos  estratos sociales que ante las dificultades sociales  y económicas, estos jóvenes son más agresivos”, y no se os  pasa por la cabeza pensar que ese mismo acoso esté ocurriendo en el colegio, en el  instituto, o a través de los  móviles de vuestros hijos.

 

Es realmente lamentable  atender en la consulta,  cada vez con más frecuencia, a  niños o  jóvenes que acuden con sus padres por diversos síntomas,  desde  dolores de cabeza, insomnio, bruxismo, dolores de estómago o episodios frecuentes de diarreas o vómitos,  que tras hacerles diversos estudios médicos, NO presentan ninguna causa orgánica.  Finalmente, cuando seguimos indagando y se abre la caja de Pandora, descubrimos  que todos estos síntomas  no eran más que la  somatización  del estrés que estaban viviendo por acoso escolar. O porque  no lo identifican, o bien,  porque no son capaces de contarlo por vergüenza o miedo de ser ellos los culpables.

 

Los datos de estudios realizados en España en el 2019 realmente son preocupantes, se reporta:

Que  1 de cada 5 escolarizados sufre de acoso escolar.

Que tan solo el 15 % de las víctimas se atreven a comentárselo a algún familiar o profesor.

Que la edad más habitual de acoso es entre los 12 y 13 años, aunque comienzan ya a partir de los 6 a 7 años.

Que generalmente las víctimas tardan más de un año en pedir ayuda.

Solo el 16% de los profesores se considera preparado para manejar y afrontar esta situación y que solo el 9% de la población, piensa que los centros educativos están preparados para resolver estas situaciones.

Y en el caso de Cyberbullying, el 70% de los acosados son chicas.

 

Este es el motivo de mi post de hoy, porque  pienso que para atacar este problema hay que difundirlo, que los padres deben estar informados al respecto para que lo podáis reconocer o al menos sospecharlo.

Que habléis con vuestros hijos del tema para que ellos también lo  puedan identificar (la víctima, el agresor y los observadores) y sepan como actuar ante esta situación.

Es importante que  les enseñéis  y a no ser tolerantes ante el maltrato ajeno.

No  quedarnos con el simple  pensamiento de  “Eso son cosas de niños”, o “Si te pegan tu también pégales, porque tienes que aprender a defenderte”. ¡¡Esto tiene que cambiar!!

 

Hablad con los adolescentes, explicadles  sobre el cyberacoso, de cómo a través de las redes sociales,  el agresor se mantiene oculto y lo mucho que les puede perjudicar.

Enseñémosles a prevenirlo, a explicarles las consecuencias, y sobre todo, en caso de que ocurra, contarlo cuanto antes y a quien pueden  acudir.

 

 

¿Qué es el bullying?

Es toda forma de maltrato físico, verbal o psicológico que se produce entre escolares de forma reiterada y a lo largo del tiempo determinado, tanto en el  aula, como a través de las redes sociales (cyberbullying).

 

 

¿Cuándo pensar que mi hijo es víctima de acoso escolar?

-Si lo notas más irascible, más nervioso, o con cambios frecuentes de humor.

-Pasa más tiempo en casa de lo habitual, no quiere salir, se aísla, no quiere contacto social.

-Cuando haga comentarios de baja autoestima o de poca valoración personal. (Soy feo, me siento tonto, no sirvo para nada).

-Lo notas triste, inestable emocionalmente.

-Tenga pensamientos destructivos o de autodestrucción. (Me quiero morir, mi vida es aburrida).

-Bajo rendimiento académico.

-Cambia de rutas para ir al colegio, busca otras alternativas. (No me gusta el colegio, no quiero ir al colegio).

-Conductas de regresiones, por ejemplo: vuelven a mojar la cama cuando ya lo tenían controlado  o presentan tartamudeo.

-Se pone malo los Domingos (dolor de estómago, dolores de cabeza …etc.).

-Más apego o dependencia hacia a los adultos, en el patio del colegio buscan la cercanía de adultos.

 

 

¿Cómo detectar el perfil del agresor?

 Es el chic@ que habitualmente anda en grupo y se ubica en lugares estratégicos, puerta de acceso al colegio o del patio, en el pasillo.

– Es el que comete  agresiones físicas frecuentes, empujones, rompe o oculta material de sus compañeros.

-Es el que habitualmente resalta defectos físicos o de acción con reacciones de risa o comentarios de rechazo hacia sus compañeros.

-Es el chic@ que expande  rumores  negativos (por móvil, pintadas en paredes, mensajes) o amenazas verbales de forma pública o privada.

– Es el que rechaza la inclusión o la integración social de sus compañeros.

 

 

¿Quiénes son los observadores?

-Son todos aquellos que presencian el acoso y llegan a desarrollar una desensibilización ante el  sufrimiento ajeno. Se convierten en personas  tolerantes ante esta conducta.

-Son quienes callan para mantenerse a salvo, o bien  por miedo a ser implicados y poder recibir consecuencias, o, que por intervenir,  terminen recibiendo el mismo trato que la víctima.

-Interpretan que las relaciones se rigen  por la “Ley del más fuerte”.

 

 

¿Ante una situación  de Bullying qué hacer?

 

Si tu hijo es la víctima: 

Muéstrale confianza y no quites importancia al asunto, déjale que hable y que te explique todo, ¿Desde cuándo?, ¿Quiénes?, ¿Qué es lo que te hacen o dicen?

Comunícate con tu hijo y hazle sentir, “yo te ayudaré, te acompañaré y entre todos lo solucionaremos.”

Nunca dejéis desamparada a la víctima.

-¡Actuación inmediata! , no dejes crecer el problema. Una actuación rápida y firme, corta el acoso de raíz.

No intentéis resolver  la situación  con acciones directas contra el agresor o su familia.

Nunca habléis con los agresores directamente ni con sus padres.

-Comunicadlo de inmediato a su tutor y a su centro educativo.

Ver las acciones que toma el colegio ante la situación y su seguimiento.

Si la respuesta del Centro es insuficiente, contacta con las instituciones necesarias.

Proteger a la víctima en todo el proceso, aumentando su supervisión y su vigilancia en patios, lavabos, o vestuarios.

-Evitar mencionar en su clase la situación de la víctima para que no se sienta aludida, no mencionar a la víctima ni a su agresor.

-Crear grupos de compañeros solidarios con los que él se sienta más a gusto.

-Si evidenciáis algún síntoma, valorad ayuda psicológica.

 

Si tu hijo es el agresor:

-Muéstrale confianza e intenta averiguar porque actúa de esa manera.

-Los padres tenemos que aceptar y reconocer que a veces nuestro hijo puede llegar a ser el agresor, y es nuestra responsabilidad actuar cuanto antes, pues algunos que ahora son agresores han sido antes las víctimas sin nosotros saberlo.

-Hazle entender que el acoso es inaceptable, haz que piense cómo se sentiría si se lo hicieran a él.

-Por supuesto NO “le rías  la gracia”.

-Ponlo en conocimiento del centro escolar para trabajar conjuntamente.

 

Si tu hijo es el observador:

 -Lo primero es romper  “La ley del silencio”.

-Hazle entender que hay que ponerse en el lugar de la víctima, rompiendo la ley del silencio, y alertando cuanto antes a los profesores de lo que han visto.

-Al agresor, hay que definirle los límites y las consecuencias de sus actos. Ayudarlo a que tome acciones de cambio que le ayuden a integrarse en el grupo.

NO tienen que tener miedo a ninguna represaría por parte del agresor, porque en el momento que este no se sienta apoyado por el resto dejará de actuar.

 

¿Qué debemos hacer para prevenirlo?

-Crear un clima de comunicación y confianza entre los padres y el hijo.

Ser empático con el niño, debe saber que los apoyáis, que lo acompañáis y lo entendéis en un supuesto caso de acoso, para que, de este modo, él sea capaz de contar la información

-Ayudadle a reconocer una situación de acoso, sea escolar o de cyberbullying, (verbal, física, psicológica, o por redes sociales).

-Que entiendan que la violencia nunca está justificada.

-Hacedle comprender  a la víctima que NO son culpables ante una situación de acoso.  Que tienen el derecho de ser respetados.

-Dejadles claro que NO se deben callar ante el acoso, sea escolar o por las redes, que no tarden en contarlo.

– No tienen porque sufrir en silencio.

-Difundir programas, charlas de sensibilización sobre el acoso escolar y ciberacoso, tanto a  padres, alumnos y tutores.

-Formación para padres y personal del centro educativo, para conocer  las mejores herramientas y mejorar el proceso de acompañamiento.

 

 

Y creo que el mejor consejo de prevención, comienza en casa, seamos nosotros los padres el mejor ejemplo, que con nuestro comportamiento les enseñemos desde pequeños:

A NO ser tolerantes antes situaciones de maltrato, acoso, difamación o daño de honor.

A NO reírnos de  lo diferente.

A NO hablar de lo que uno no sabe si es cierto.

NO caer en comentarios machistas, xenófobos, racistas…etc.

A enseñarles a NO juzgar a los demás ni en persona, ni por las redes sociales.

Enseñémosles con nuestro ejemplo a que NO se pierdan:

Los buenos modales, la honestidad, la compasión,  la empatía por los demás…

 

 

 

Para mas información podéis recurrir :
ONG Bullying sin fronteras  https://bullyingsinfronteras.blogspot.com/
Fundación ANAR (ayuda a niños y adolescentes en riesgo).
NACE (No al acoso escolar) https://www.noalacoso.org/

 

 

 

 

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Share This