Recomendaciones para su uso adecuado.
Todos los bebés cuando nacen tienen el reflejo de succión que instintivamente es lo que los ayudará a alimentarse cuando bien le ofrezcamos el pecho o el biberón.
¡Gracias a este reflejo surge el famoso chupete que le consolará entre toma y toma, el que le ayudará a relajarse para dormir y el que terminará siendo su gran y dependiente amigo EL CHUPETE!
Es curioso pero cada bebé tiene su propia preferencia de la forma y material de la tetina y algunos hasta incluso por mucho que les probéis chupetes de diferentes formas y colores no aceptaran ninguno. ¿Así que este post va dirigido a mis queridos niños enganchados a sus chupetes y a los que a veces dudo que están más enganchados si el niño o los papás?
“Y si!!! ¡¡Os digo que muchos papás también están dependientes de no retirarles el chupete!!” porque cuando les comento en la consulta que ya su hijo tiene 18 meses y que ya es hora de ir retirando el chupete, los papas me miran con cara de pánico, se miran entre ellos y es cuando me hacen la misma pregunta “¿Y cómo hago para quitárselo? “Ya verás la que me monta si no se lo doy!”.
Así que les planteo un par de consejos para su retirada y vosotros que conocéis mejor a vuestros hijos sois quienes decidiréis que consejo les podría funcionar mejor.
Lo primero que siempre recomiendo es hablar con él y convencerlos de que ya son niños mayores y, por lo tanto, el uso del chupete es solo para los bebés.
Podéis ir preparando una fecha para el gran día de la partida, puede ser un día de vacaciones o el consabido día de Reyes.
Cuando tienen una excesiva dependencia (su uso continuo de día y de noche) podéis optar por una retirada radical o una retirada progresiva.
Una retirada progresiva, sería que al inicio solo pueden usar el chupete en casa y deben dejarlo siempre que vayan a salir de paseo, pero para ello es importante que el niño vea realmente que se queda en casa para así no caer en la tentación.
Cuando el salir de casa sin chupete ya lo tenga asumido es cuando se le dejará solo para dormir, hasta que por último llega el gran día de la retirada donde podéis:
- Meterlos todos en una caja de regalo para llevárselos a un nuevo bebé o regalárselos a los Reyes Magos con el aliciente que les dejarán un regalo por su esfuerzo.
- Coser unos hilos negros largos en la tetina de los chupetes y contarles que les salieron bichos. Lo cual les impresionará y no se los querrán meter en la boca y así nos despediremos de nuestro gran amigo el chupete.
Hay que estar preparados porque este proceso conlleva crisis de llanto, pataletas y desconsuelos, por eso hay que respirar profundo, mantener la calma, tener mucha paciencia, ponerse en su lugar y no os enfadéis con ellos, pero sobre todo no os rindáis, sustituir ese momento de frustración por un juego, un cuento, una canción o simplemente un abrazo.

Beneficios de su uso:
-Los estudios confirman que su uso es un factor protector ante el riesgo de la Muerte Súbita del Lactante, pues incrementa los micro despertares, mejora el tono muscular de las vías aéreas y la correcta posición de la lengua.
-Ayuda a consolar el bebé entre toma y toma y evita que se calme succionando los dedos, que luego ese hábito será difícil de eliminar.
¿Cuándo comenzar?
Se recomienda introducirlo después de los primeros 15 días de nacido, sobre todo cuando estamos con lactancia materna exclusiva, tiempo necesario para que tengan bien dominada la succión del pezón y no les genere confusión.
Recomendaciones en su uso:
-Es importante mantener una adecuada higiene del chupete, esterilizarlo antes que el bebé lo use por primera vez y lavarlo con frecuencia con agua y jabón neutro.
–Sustituirlos cada 2 meses de su uso y revisarlos antes de dárselos a la boca, estirando la tetina para confirmar que no se rasga.
–Nunca sumergirlos en sustancias dulces o en miel, pues pueden ocasionar caries en sus primeros dientes
¿Cuándo retirarlo?
A partir de los 18 meses y de ser muy necesario solo lo usaremos en los momentos de sueño.
Retirarlo por completo a partir de los 2 años para evitar su uso prolongado y sus consecuencias de otitis media a repetición, aumento de la frecuencia de llagas bucales, la malformación del paladar y del posicionamiento dental con la consecuente respiración bucal marcada y trastornos del habla.
Animo papás os aseguro que en un par de días lo habréis logrado y habréis superados juntos una etapa más en la vida de vuestro hijo.
